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Sue Aikens desafía los 35 grados bajo cero para conseguir la leña que necesita para sobrevivir

De regreso en Chena, Sue Aikens se enfrenta al frío extremo y a una peligrosa tarea: talar un árbol seco para abastecerse de leña durante el invierno.

Sue Aikens ha regresado a Chena, a 169 kilómetros al sur del círculo polar ártico, donde pasará el resto del invierno mejorando la propiedad.

Está a 35 grados bajo cero, tiene que establecerse cuanto antes y necesita hacer acopio de más leña para combatir el frío. Así que sale al bosque en busca de un árbol con el que poder calentarse y cocinar.

Para no congelarse, debajo del gorro se ha colocado un calentador de manos para conservar el calor de la cabeza.

Con la ayuda de una motosierra corta un árbol seco y, aunque pueda parecer una actividad sencilla, no lo es. Este tipo de árboles puede caer en cualquier dirección y resultar peligroso. Pero, al final, consigue derribarlo sin correr ningún riesgo.

Ya en el suelo, tendrá que cortarlo en trozos más pequeños, apilar la leña y llevársela a casa.