Momento destacado
Ricko y su hijo recorren la tundra del Kobuk en busca de alimento y quedan sobrecogidos al descubrir una llanura llena de caribús.
En el valle del río Kobuk viven Ricko DeWilde y su hijo Skyler. Por primera vez, su primogénito va a ir a cazar caribúes con él y está emocionado. Todavía les queda por delante un largo viaje con temperaturas muy gélidas que rondan los -16 ºC. Tendrán que recorrer en moto de nieve entre 150 y 300 kilómetros. "No todos los hombres adultos pueden hacer un viaje así", afirma Ricko.
De camino a su destino, encuentran en un valle huellas de caribúes y se quedan de piedra al ver que la llanura está repleta de ellos. "Estar en un sitio así provoca una sensación de libertad", afirma Ricko, y ambos prosiguen su viaje en busca de suministros para poder subsistir durante el frío invierno de Alaska.