Momendo destacado
Un reto basado en la temperatura: si se funden, están perdidos
Los concursantes tienen que controlar muy bien la temperatura si no quieren arruinar su creación.
La temperatura alcanza un papel decisivo en este reto de Forjado a fuego. Los herreros tienen que centrarse en el calor. Detrás de cada concursante hay una fragua cuyas temperaturas pueden ascender a los 1.370 grados.
El calor es tan importante porque tienen barras de acero y para tratarlas van a usar la técnica cu mai.
Pero el punto de fusión del cobre es de 1.100 grados: es una diferencia de unos 330 grados.
Si lo sobrecalientan y no controlan bien la temperatura, el cobre puede fundirse y salir despedido del lingote. ¡Sería la ruina! Y tendrían que volver a empezar.
El mejor consejo que pueden recibir es que eviten alcanzar la temperatura de fusión del cobre.
Si es demasiado alta ya sabemos lo que ocurrirá, y si es demasiado baja el acero se agrietará. ¿Conseguirán encontrar el punto medio?
Eso es lo que ha intentado, por ejemplo, Matthew. Y le ha quedado una hoja preciosa.